El medio ambiente es un tópico de mucha
discusión en el ámbito mundial asociado a la economía de los países y a su
desarrollo sostenible. En este contexto Centroamérica ha experimentado cambios
sustanciales en las políticas de
preservación de reservas ambientales, mismas que sufrieron un alto deterioro debido
a las guerras que hubo entre países en los años ochenta, situación que paulatinamente se ha revertido en el tiempo. De hecho, autores como Claudia Schatan manifiestan que el modelo económico y el medio ambiental seguido por varios
países de istmo, fue responsable de que
tan solo entre 1980 y 1996 desapareciera el 25% de los bosques de la región centroamericana,
con consecuencias muy negativas sobre otros recursos naturales, especialmente
el suelo, las cuencas hídricas y la biodiversidad. Dada la topografía de la
región centroamericana (70% del territorio se halla sobre laderas) y sus
condiciones climáticas (lluvioso tropical), la velocidad de deterioro es
acelerada y la necesidad de cambiar rumbo del desarrollo, por tanto, urgente.
El panorama en Costa Rica
ha tenido contrastes que van desde la protección del medio ambiente en bosques
nubosos como Monteverde hasta el
deterioro de manantiales de aguas por el trabajo en Minas. Sin embargo en los
últimos años ha apostado a la conservación de medio ambiente gracias a una
política que incentiva la protección del mismo revirtiendo la economía con un sentido de
responsabilidad social y ambiental. Ha tardado alrededor de veinte años en que la actividad productiva – ambiental se
convierta en una mejora a la industria debido a la utilización de la tecnología
que ha planteado retos orientados a alcanzar convenios de libre comercio de
productos costarricenses con estándares altamente competitivos.
En
este sentido Schatan afirma que a pesar que el siglo XXI hereda problemas
ambientales del siglo pasado como la contaminación de los ríos, la tala de árboles
en zona de gran afluencia de las aves por citar dos ejemplos, éste también
recibe algunas experiencias e instrumentos muy prometedores para
compatibilizar el desarrollo económico y la protección ambiental. Entre éstos
pueden mencionarse, la valoración de los
servicios ambientales especialmente de los bosques, tales como la captación de
CO2; y cambio que hace Costa Rica de este por deuda externa lo que provoca
arduas campañas de concientización y cuido de los recursos naturales. A su vez,
ha potencializado la comercialización de algunos recursos biológicos que
existen en los bosques tropicales; y el desarrollo del ecoturismo, cuyo
atractivo en gran parte es el valor escénico de la selva tropical. Segundo,
existen nuevos mecanismos de financiamiento de proyectos ambientales que a su
vez proveen beneficios económicos, entre los cuales destacan los canjes de
“deuda por naturaleza”, especialmente en la versión más reciente que puede
aplicarse a la deuda oficial. Tercero, la introducción exitosa de métodos de
conservación de los recursos naturales, por ejemplo de conservación de suelos y
laderas, así como el desarrollo de métodos orgánicos de cultivo de productos
agrícolas, que abren una oportunidad de mejorar el desempeño productivo y
ambiental incluso de productores agrícolas de auto subsistencia. Finalmente,
Schatan señala que la práctica de certificación ambiental puede ser un aliado
importante para Costa Rica ya que puede impulsar los bienes y artículos producidos
en suelo nacional con métodos ambientalmente amigables. Esta situación hace que los productos por ejemplo
agrícolas sean atractivos en el mercado
internacional.
El grado de éxito de la economía de Costa Rica
en los próximos años definirá la tendencia del ingreso per cápita de sus
habitantes y las posibilidades de que la pobreza se vea aliviada o no. Situación
que es un tema prioritario al país unido al tema educativo. En este contexto, una
mejor distribución de la riqueza y del ingreso, puede ser vital para influir sobre la capacidad de mejorar el
nivel de salud de la población y el desarrollo de una mayor conciencia
ambiental, que debe iniciarse desde procesos educativos a temprana edad.
Costa
Rica debe aprovechar toda su pericia en la colocación de los productos en el
mercado internacional. Por esta razón es importante visualizar el que la
dinámica del PIB tenga beneficios o perjuicios sobre el medio ambiente
dependerá también de la capacidad de aprovechar las oportunidades que se
presenten para diversificar nuestras exportaciones, para generalizar la
certificación ambiental, y para atraer inversiones en proyectos ecológicamente
amigables, y para ser competitivos en los mercados de bienes ambientalmente
aceptables. También las condiciones financieras, de incentivos fiscales o de
otro tipo, la difusión de información, la capacitación técnica, entre otros, jugarán
un rol esencial en la potencial reorientación de la producción hacia productos
compatibles con el desarrollo sustentable.
Finalmente, es importante mencionar que teniendo
en cuenta la responsabilidad ambiental como aspecto indiscutiblemente
importante para la preservación del planeta, Costa Rica ha venido implementando
un modelo económico que concuerde con esta premisa y garantice la productividad
y potencializarían de sus productos en el mercado internacional. En
este contexto, el rol que juega los Ministerio de Comercio Exterior, Industria
y Comercio y el Medio Ambiente indudablemente es transcendental en el
desarrollo e implementación de políticas que procuren salvaguardar los recursos
ambientales en pro de una
comercialización de productos con sello de garantía.
Bibliografía
Claudia Schatán.
DESARROLLO ECONÓMICO Y MEDIO AMBIENTE. En http://www.giga-hamburg.de/content/ilas/ze2020/schatan.pdf.
Ingreso a la página Web: 7-8-12.
Definitivamente, la economía costarricense apunta al incremento de la protección del medio ambiente, tanto por políticas públicas y por iniciativa popular, así como la concientización de las empresas por temas como medio ambiente y calentamiento global, implementando proyectos o procesos mas verdes dentro de sus empresas mediante RSE; sin embargo, hay que recalcar el creciente desarrollo tanto industrial, turístico, así como el crecimiento de la población, lo cual toman un papel determinante a la hora del resguardo del medio ambiente, debido a que dificulta la labor de del gobierno en cuanto a protección de este.
ResponderEliminarUno de los principales retos para el gobierno, indiscutiblemente sera la educación ambiental hacia la población costarricense, ya que al ser Costa Rica considerado como un país verde, debería de vender la imagen como tal y no jugar con un doble discurso, hablando de mantener el medio ambiente si los ríos, playas y calles están totalmente abarrotados de basura.
El problema del deterioro ambiental y de los procesos de contaminación han adquirido gran importancia, ya que no están encerrados en las fronteras de cada país, sino que afectan a todo el planeta. Los procesos de conservación ambiental y la creciente necesidad de modelos de desarrollo acelerados han sido temas importante para muchos países en vías de desarrollo, ya que desafortunadamente los modelos de desarrollo acelerados es lo que permite el crecimiento de estos países y trae en muchos casos consecuencias al medio ambiente.
ResponderEliminarEn el caso de Costa Rica nos hemos vendido al mundo como un país verde y el gobierno si se ha preocupado por cuidar el medio ambiente, pero faltan políticas públicas que fomenten un desarrollo económico sin dejar de lado el medio ambiente.