¿Genera
la IED incentivos para el emprendedurismo local?
En
los últimos años, especialmente en los países en vías de desarrollo, se ha
notado una tendencia al aumento de atracción de inversión extranjera directa.
Esta tiene efectos en las condiciones de un país y claramente, en el ambiente
empresarial del cual goza un país. Tanto la iniciativa empresarial como la IED,
son fuentes de innovación necesarias para el desarrollo de un país. Ambas
contribuyen a la formación técnica e innovación, y aún más importante, a la
creación de empleos para la población nacional. El desafío que tiene cada
Estado, es encontrar el equilibrio entre la empresa nacional y extranjera,
permitiendo que ambas tengan las adecuadas oportunidades de desarrollarse, sin
absorber o perjudicar la una a la otra.
El emprededurismo se puede conceptualizar como
la capacidad y voluntad para llevar a cabo la concepción, organización y
gestión de una empresa con todos los riesgos asociados, mientras se busca
obtención de beneficios como “recompensa”. (Tomado de: http://www.businessdictionary.com/definition/entrepreneurship.html).
Es en realidad transformar las innovaciones o ideas en
proyectos concretos que se vayan a convertir en bienes económicos. Es un componente
esencial de una nación, en el sentido de que entre mayor productividad posea un
país, mayor capacidad tiene de prevalecer en un mercado cambiante y
competitivo.
Muchos
opinan que el crecimiento de un país se puede realizar a base de
privatizaciones o con la entrada masiva de IED, sin embargo, se debe comenzar
el crecimiento y desarrollo nacional desde adentro, incentivando la creación de
nuevas empresas y fomentando la iniciativa empresarial. Esto obviamente sumado,
a la profesionalización de la población. Existen elementos dentro de cada país que
son determinantes para el desarrollo empresarial como el ambiente de negocios o
la cultura empresarial, la situación demográfica (aumentar o disminuir demanda
de bienes y servicios), las instituciones, el rol del gobierno, el grado de
bienestar económico, apertura del mercado interno, acceso a infraestructura,
nivel educativo y la inversión extranjera directa. (Tomado de: http://www.estadonacion.or.cr/index.php/component/content/article/87/1052-informe-xvii-emprendedurismo)
La
IED puede tener impactos opuestos en el desarrollo empresarial nacional. La
presencia de industrias extranjeras puede generar por un lado la demanda de
productos y servicios locales, como por ejemplo materia prima, pero al mismo
tiempo puede aportar nuevos o mejores elementos o bien insumos. Simultáneamente,
puede crear un escenario creando nuevas oportunidades de donde se creen nuevas
oportunidades de negocio en los mercados locales, que nuevas empresas se
desarrollen, o suceda la aparición de nuevos proveedores en las industrias que
de alguna manera se relacionan. Paralelamente, puede que las multinacionales
deseen generar barreras tecnológicas, por ejemplo, para evitar perder esta
“propiedad” o exclusividad ante potenciales competidores. Cabe mencionar
también, que tanto las empresas nacionales suministran su producción a las
empresas extranjeras, como las empresas nacionales compran insumos a las empresas
foráneas.
Los
países a menudo, para atraer IED, ofrecen atractivas inversiones como bajos
impuestos o préstamos preferenciales, con el objetivo de ser un escenario más viable
para la misma. Sin embargo, las empresas multinacionales deberían facilitar la
transferencia de tecnología y conocimiento a las empresas nacionales, como
ocurre con algunas empresas extranjeras en Costa Rica, que facilitan la
capacitación y preparación para la producción futura. Sin embargo, como ocurre
en muchos casos, es más probable que la IED en lugar de brindar esas
condiciones para inversiones, termine absorbiendo la productividad nacional por
la misma existencia de brechas tecnológicas entre empresas nacionales y
foráneas. Además, gracias a su avance tecnológico, sus costes de producción son
más baratos, lo que se traduce en el producto final.
Existen
varias formas a través de las cuales las empresas extranjeras pueden fomentar
el desarrollo empresarial. Primeramente, el flujo de IED provee benefcios económicos
como el aumento de la competitividad que generalmente crea una mayor eficiencia
por parte de las empresas, aporte y conocimiento tecnológico, innovación y
empleo. Además,
los empleados que trabajan en empresas foráneas, tras haber obtenido
conocimiento de producción, pueden salir y comenzar sus propias empresas, ya
sea dedicándose a la misma área de la industria, aprovechando la experiencia
adquirida. Igualmente, estos mismos empleados, como futuros empresarios
nacionales, pueden observar y aprender de los éxitos y fracasos de las empresas
extranjeras ( tomado de: http://www.rotman.utoronto.ca/strategy/file/file/Ayyagari%20&%20Kosova_FDI_entry.pdf)
Como se mencionaba anteriormente, empresas foráneas
pueden generar o incluso aumentar demanda de los insumos o bienes intermedios (recursos materiales, bienes y servicios que se utilizan
como productos intermedios durante el proceso productivo, tales como materias
primas), los cuales son producidos por empresas nacionales. (Tomado de: http://www.definicion.org/bienes-intermedios). Análisis
realizados sobre el emprededurismo y la IED, han comprobado que son aquellos
países que tienen mayor apertura comercial, son los que muestran tener mayores
inversiones nacionales; es decir, mejora la “entrada” de empresas nacionales.
En
Costa Rica, el ambiente para el emprendedurismo, se encuentra condicionado por diversos
elementos que no permiten que se desarrolle plenamente el ambiente empresarial
nacional. Por ejemplo, existen muchos requisitos y trámites para obtener un
préstamo bancario o para crear un negocio propio, traba institucional, falta de
incentivos para los emprendedores, falta de legislación apropiada que haga más
eficiente la gestación de empresas. Igualmente, las subvenciones y ayudas gubernamentales a empresas nuevas y en
crecimiento para adquirir nuevas tecnologías no son suficientes, ni adecuadas.
Es fundamental que la ciencia y la tecnología permitan la creación de empresas
competitivas a nivel global, aspecto que aún no se fortalece en el país.
(Tomado de: http://www.estadonacion.or.cr/index.php/component/content/article/87/1052-informe-xvii-emprendedurismo). Sin embargo, a pesar de
contar con deficiencias a nivel institucional, Costa Rica tiene un ambiente de
emprendedurismo bastante favorable donde se crean empresas o negocios propios
con base en oportunidades y no por necesidad.
La IED puede resultar perjudicial para un país así como
beneficiosa. Genera incentivos para la creación de empresas en el sentido de
que aporta tecnología, conocimiento, la posibilidad de innovar, la de
concentrarse en la producción nacional de bienes y servicios que tengan gran
demanda para empresas foráneas, permite en muchos casos la capacitación y la
obtención de conocimiento con respecto a alguna industria en específico, que
posteriormente puede ser aprovechado por emprendedores nacionales, crea un
ambiente de competitividad en donde es posible la especialización y eficiencia
por parte de las nuevas o ya establecidas empresas nacionales.
Fuentes Consultadas:
La IED para un país en desarrollo es muy importante, es una herramienta que permitirá el crecimiento y desarrollo y sobre todo el bienestar del pueblo. Es claro que la competencia para atraer IED está en constante aumento, y la tendencia es avanzar hacia marcos de políticas para la atracción de IED cada vez más sofisticados e integrados con el resto de políticas de desarrollo. La IED genera competitividad y esto va a permitir que las empresas nacionales se especialicen y logren con éxito el desarrollo empresarial, claro está que las empresas deben aprovechar al máximo la innovación y el conocimiento que vienen a aportar estas IED.
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